miércoles, 13 de julio de 2011

Enfermedades Profesionales en Trabajadores de la Industria Carnica, Corralones y Silos

En el marco de las actividades previstas para este 2011 instituido como el año del Trabajo Decente, la salud y seguridad de los Trabajadores, la SRT se encuentra realizando capacitaciones en todo el país, y unos de los temas abordados fueron las Enfermedades Profesionales en carniceros, trabajadores de corralones y silos.

A propósito de esta problemática, el Dr. Raúl Roque González, de la Gerencia de Prevención de la SRT, explica que “se consideran Enfermedades Profesionales aquellas que se encuentran incluidas en el Listado del Decreto 658/96 previsto en el artículo 8º, inciso 2, de la Ley 24.557. En el se identifica el agente de riesgo, cuadros clínicos, exposición y actividades en capacidad de determinar la Enfermedad Profesional”.

En el caso de los trabajadores de la carne, una de las enfermedades presentes es la brucelosis, “es una zoonosis, o sea que es una enfermedad que puede transmitirse de animales a seres humanos. Está producida en el hombre por bacterias del género Brucella cuyas especies conocidas son B. melitensis, B. suis, B. abortus, B. canis, B. neotomae, B. ovis y la recientemente descubierta en mamíferos marinos B. pinnipediae. Pero sólo 4 de ellas están asociadas con brucelosis humana”, manifiesta González.
“La brucelosis puede causar en su etapa aguda con septicemia, cuadro de fiebre ondulante, cuadro pseudo gripal, cuadro pseudo tífico, orquitis, epididimitis. En su fase subaguda con localización, mono o poliartritis aguda febril, bronquitis o neumopatía aguda, reacción neuromeníngea, pleuresía serofibrinosa. En cambio la Brucelosis crónica puede presentar artritis serosa o supurada, osteoatrtitis, osteítis, sacrocoxitis, prostatitis, salpingitis, bronquitis, neumopatía o purulenta, hepatitis, anemia, púrpura, hemorragia, adenopatías, nefritis, endocarditis, flebitis, reacción meníngea, meningitis, me-ningoencefalitis, mielitis, neuritis, radicular, etc”, precisa el Dr. González.
Asimismo, el especialista aclara qué trabajadores están expuestos y los identifica de la siguiente forma: “Mayor Riesgo: los operarios de la industria de la carne, trabajadores rurales y matarife, carniceros, criadores (porcinos, ovinos, caprinos). Riesgo Intermedio: empelados de laboratorio de bacteriología, transporte de cueros y carne. Riesgo menor: administrativo de la industria de la carne, operario curtiembre, tambero, ganadero, veterinario, estudiante de veterinaria, ingeniero agrónomo, ganadero, cirujeo y transportista de cereales”.
Entre las medidas de prevención recomendadas se encuentran:
·        Control de la enfermedad animal.
·        Programas de saneamiento del ganado
·        Control sanitario de fronteras
·        Educación para la salud en áreas endémicas
·        Medidas de Higiene y Seguridad en el Trabajo
·       
Cemento y Cal: riesgos y exposición por actividad
El cemento es un polvo fino, que se obtiene de moler la escoria de arcilla con piedra caliza calcinada, a temperatura muy alta. Hay cementos naturales y una amplia variedad de artificiales, con diferentes tipos de composición para aportarles propiedades específicas, como el cemento Portland, y el cemento aluminoso.
Por su parte, la cal hidratada es un polvo granular, blanco o gris, inodoro. No es combustible ni explosivo. Este producto contiene sílice cristalina, que son partículas minerales que se encuentran de manera natural en el suelo, y se liberan a la atmósfera con la actividad que se realiza al ex-traer, triturar y moler piedra, grava, arena y cantera ó piedra caliza.


“Al cemento y a la cal los vemos en la fabricación, molienda, embolsado, transporte manual del cemento, donde están expuestos los operarios de depósitos y corralones. En la fabricación de productos aglomerados, moldeados, microvibrados que contienen cemento, y en la manipulación del cemento en los trabajos de construcción y obras públicas”, especifica González.

Las enfermedades que pueden producir el cemento y la cal, si no se toman las correctas medidas de prevención son:
A) Toxicidad por Exposición aguda
- Piel: Dermatitis irritativa aguda, Dermatitis
- cáustica, Dermatitis eczematiforme aguda
- recidivante.
- Vías respiratorias: Irritación de vías
- respiratorias.
B) Toxicidad por Exposición crónica
- Piel: Dermatitis eczematiforme crónica.
- Vías respiratorias: Bronquitis crónica,
- Neumoconiosis benigna.
- Ojos: Blefaritis crónica, Conjuntivitis crónica.

González explica que “las medida de prevención recomendadas son el correcto lavado de las manos durante y después del trabajo, utilización de guantes y camisas mangas largas, utilización de barbijos y que no lave la ropa de trabajo con la demás ropas”.


Polvos de Cereales: Silos
“Los silos son contenedores de distintas formas que pueden tener una capacidad de unos pocos metros cúbicos o de unos centenares, y que pueden ser abiertos o herméticamente cerrados; se utilizan para el almacenamiento o conservación de una extensa gama de productos, bien sea granos, harinas, forraje o líquidos. Según el material ensilado el riesgo de producción de gases tóxicos puede segmentarse en dos: dióxido de carbono y dióxido de nitrógeno”, relata el experto de la SRT.


Y agrega: “Los factores que afectan la conservación de un silo son la humedad del grano, la humedad relativa de la atmósfera y la temperatura del silo. Las semillas despiden bióxido de carbono (reduce la cantidad de oxígeno en el aire), humedad y calor, con el consiguiente peligro de calentarse demasiado y crear condiciones favorables al desarrollo de hongos y parásitos e insectos destructivos”.
“Las enfermedades se pueden producir por la inhalación de partículas microbianas o micelas en laboratorios bacteriológicos o en la bioindustria y por la inhalación de esporas de hongos del heno en la agricultura. Y se presentan en la molienda, acondicionamiento y empleo de harinas de cereales (trigo, avena, cebada, etc), incluyendo la preparación de masas en la industria panificadora”, asevera el Dr. González.

“Rinitis alérgica recidivante. Disnea asmatiforme, que se desencadena o exacerba en el trabajo. Asma bronquial, recidivante con cada nueva exposición. Insuficiencia respiratoria crónica obstructiva secundaria a la enfermedad asmática. Neumonitis alérgica extrínseca, síndrome respiratorio febril con disnea, tos, expectoración, que presenta una radiología de infiltrados polimorfos y fugaces, recidivante a cada nueva exposición. Fibrosis pulmonar crónica, demostrada radiológicamente, con trastornos respiratorios confirmados por pruebas funcionales”, son algunos ejemplos de las complicaciones en la salud que enumera el doctor.
Para finalizar, el especialista de la SRT asegura que es primordial la vigilancia de la salud de los trabajadores para evitar que contraigan enfermedades. “El término “Vigilancia de la salud de los trabajadores ” engloba una serie de actividades, referidas tanto a individuos como a colectividades y orientadas a la prevención de los riesgos laborales, cuyos objetivos generales tienen que ver con la identificación de problemas de salud y la evaluación de intervenciones preventivas. Todo empleador, a través de su servicio de Medicina Laboral garantizará a los trabajadores, la vigilancia de su estado de salud en función de los riesgos inherentes al trabajo que desempeña.
Su objetivo principal es la detección de daños a la salud derivados de la interacción del trabajador con el ambiente de trabajo y los factores de producción. Y Sirve básicamente para tres cosas:
- para darse cuenta a tiempo de que un trabajador está enfermando y poder actuar cuanto antes;
- para estudiar si las enfermedades de los trabajadores tienen relación con el trabajo;
- para comprobar si las medidas preventivas evitan realmente el daño a la salud de los trabajadores”.


domingo, 3 de julio de 2011

Mecanismos de la adicción al cigarrillo

La dependencia a la nicotina es un mecanismo tan potente que ha llevado a plantear varios modelos para explicarla e intentar combatirla.

La nicotina, además de considerarse como un componente más del cigarrillo, debe ser conceptualizada como un tipo de sustancia o droga y, en este sentido, los fumadores debieran considerarse como individuos con dependencia a ella. Como ya mencionáramos en una nota previa (Adolescencia y adiccción al tabaco) la dependencia se caracteriza por una serie de parámetros entre los cuales se destacan la tolerancia y los síntomas de abstinencia.
La dependencia, es decir, la necesidad de aumentar el consumo para obtener los mismos efectos, se produce porque la nicotina se metaboliza (transforma) muy rápidamente. Los receptores (lugares en los cuales una sustancia actúa dentro del organismo) de la nicotina, cuando se hallan habituados por el uso continuo de cigarrillo, reducen su sensibilidad. Esto hace que sean necesarios niveles cada vez más altos de nicotina para poder tener los mismos efectos.
La manifestación de abstinencia que se produce por la falta de nicotina en un fumador puede ser la responsable de la existencia de decaimiento, irritabilidad, angustia, o ansiedad, disminución de la frecuencia cardíaca, insomnio, dificultad para concentrarse, apetito y aumento de peso corporal.
Como puede observarse con claridad, todas estas manifestaciones son muy indeseables para el fumador y son, evidentemente, las principales responsables de los frustrados intentos por dejar el cigarrillo.

Efectos de la nicotina
La nicotina ingresa con rapidez al organismo a través de los pulmones, las mucosas nasal y bucal, la piel y el aparato digestivo. El 20% de la nicotina contenida en un cigarrillo se inhala y enseguida ingresa en la circulación sanguínea, por lo que 2 a 3 minutos después del inicio del consumo de un cigarrillo ya alcanza elevados niveles en sangre. Una vez en la circulación, llega previsiblemente a diversos órganos como el cerebro, atraviesa la placenta y alcanza a todos los líquidos o fluidos corporales, incluyendo la leche materna. El hígado metaboliza la nicotina, que luego se elimina por el riñón; todo ello de manera muy rápida.
Aunque al comenzar a fumar, la nicotina provoca náuseas y vómitos (por estimulación del centro del vómito en el sistema nervioso central y los receptores sensitivos del estómago), rápidamente se desarrolla la tolerancia. El hecho de que la nicotina estimule las funciones cognitivas, la atención, y la memoria explica los “beneficios” observados por los fumadores. Por otra parte, reduce el apetito, lo cual lo transforma en un aliado de personas (en general adolescentes o jóvenes) que quieren conservar su peso sin mayores esfuerzos.
Como todo el proceso de metabolización es muy corto, los fumadores despiertan por la mañana con síntomas de abstinencia, es así que buscan consumir desesperadamente su primer cigarrillo del día, lo cual constituye un poderoso refuerzo del hábito de fumar. Aunque todas las formas del uso de tabaco suministran nicotina al organismo, los picos más altos de concentración sanguínea de esta sustancia se obtienen con el cigarrillo, que supera, en este sentido, al acto de mascar tabaco o al efecto producido por la goma de mascar con nicotina.

La explicación de la ciencia
Los científicos han propuesto dos modelos de dependencia a la nicotina: el neurobiológico y el de aprendizaje asociativo.
El mecanismo neurobiológico se fundamenta en los mecanismos de activación neurológica que promueven un sentimiento de satisfacción y placer.
Cuando se activan, generan sus propias acciones para que esa estimulación prosiga. Intervienen diversos mediadores o transmisores químicos cerebrales y hasta diversos núcleos o zonas del cerebro y del sistema nervioso en general, que intervienen favoreciendo, en última instancia, el proceso que lleva a estimular y la conducta de fumar.
El mecanismo o modelo de aprendizaje asociativo se basa en el postulado de que cuando una acción se repite de manera suficiente, esa conducta se codifica en la memoria de modo tal que su reiteración es casi un hecho normal o inevitable. Esta conducta involuntaria y habitual se caracteriza, como puede suponerse, por una falta de control conciente del individuo, asociada a la expectativa (o anticipación) de los efectos que se producirán con el uso de la sustancia. Quienes propugnan este modelo consideran que podría ser útil utilizarlo en contra del cigarrillo, generando expectativas de síntomas no deseados (por ejemplo, problemas respiratorios).


Como puede observarse, se trata de procesos complejos que demandan una asistencia coordinada para su resolución. Afortunadamente, en la actualidad existen varios recursos para poder abandonar el hábito de fumar. Consulte a su médico al respecto.

Editora Médica Digital, junio de 2010
Gentileza del Dr. Luis Quero