El Observatorio de
Salud y Seguridad
Ocupacional
Río Cuarto Pcia. de Córdoba
En
su forma máxima se manifiesta con la aparición de caspa que afecta al 20% de la
población En los últimos años ha aumentado la importancia que
tanto hombres como mujeres le dan al cuidado del cabello para mantenerlo limpio
y sano utilizando productos adecuados para cada tipo de pelo. Y en este sentido
es preciso informarse sobre problemáticas capilares que pueden padecerse,
cuáles son sus causas y cómo tratarlas.
Una de las afecciones más habituales es la dermatitis
seborreica, un trastorno funcional de las glándulas sebáceas,
las cuales producen una hipersecreción de grasa. De índole benigna, se
caracteriza por la inflamación, enrojecimiento o descamación (y muchas veces,
la sumatoria de todas ellas) de la piel provocados por los microorganismos de
las zonas de la dermis con mayor cantidad de glándulas sebáceas. El cuero
cabelludo es una de las zonas más afectadas por su alta
densidad y gran actividad de dichas glándulas, aunque esta enfermedad crónica puede manifestarse
también en otras partes del cuerpo como párpados, caras laterales de la nariz,
la piel detrás de las orejas, las zonas contiguas al cabello, los glúteos y la
ingle; entre otros.
La dermatitis seborreica puede sobrevenir a
cualquier edad, pero su mayor expansión se observa entre los 30 y 60
años, especialmente en varones. También tiene alto grado de aparición en
bebés de entre dos semanas a tres meses de vida, y se la conoce como “Costra
láctea”.
A pesar de que no se conocen con exactitud las causas que provocan la dermatitis seborreica se sabe que lo fundamental es una piel sensible y muchas veces atópica en la que determinados factores ayudan a inducirla tales como agentes químicos en productos para la piel y consumo inapropiado de antibióticos, variables biológicas y físicas (baja inmunidad, otras enfermedades endocrinas que generan disfunción en la dermis), y elementos emocionales como estrés y depresión. Asimismo, se sabe que existe una predisposición familiar a padecerla
Caspa seca:
Muy habitual, se manifiesta como una caída de escamas blanquecinas, finas y
secas que se desprenden solas con facilidad por el rascado, pero no genera
prurito ni hinchazón.
Caspa grasa:
Presenta escamas englobadas con sebo; son de mayor tamaño, grosor, oleosas,
pegajosas y de color amarillo; más adheridas al cuero cabelludo y a los
cabellos.
Se estimada que la caspa afecta al 20% de la
población aproximadamente; se manifiesta especialmente durante la pubertad cuando
se alteran muchas actividades de la piel, y alcanza su punto máximo entre los
30 y 40 años. Los cambios climáticos, la alimentación, el uso de diversos
productos químicos para el cabello, la transpiración en abundancia y la tensión
nerviosa tienen íntima relación con la aparición de la caspa.
A la hora
de aconsejar un tratamiento, lo más importante es consultar con un profesional
porque cada caso es diferente, pero hay consejos generales que son de gran
utilidad:
-
Evitar ducharse con agua muy caliente y no exponerse a ambientes
con fuerte aire acondicionado o calefacción central.
-
Masajear, cepillar y lavar diariamente el cuero cabelludo para
mejorar la circulación pero con mucho cuidado de no irritar el cuero cabelludo
y lastimarlo.
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